Valledupar rinde homenaje al maestro Hernando ‘Nando’ Marín en emotivo tributo musical
Una tarde serena se convirtió en el escenario ideal para que cientos de personas, incluidos músicos, gestores culturales y familiares, recordaran con alegría la vida y obra del maestro Hernando ‘Nando’ Marín, uno de los más prolíficos autores del vallenato. Con sus melodías y un estilo único que fusionaba elementos costumbristas, narrativos y poéticos, Marín dejó un legado imborrable en el folclor.
El homenaje se llevó a cabo en el Parque de la Vida, el nuevo espacio recreativo y cultural de Valledupar, donde el Gobierno del Cesar conmemoró el viernes 1 de noviembre al autor de clásicos como ‘Canta conmigo’, ‘La creciente’, ‘Mundo perdido’, ‘El Mocoso’, ‘La Ley del Embudo’, y ‘Sanjuanerita’. A través de más de 400 canciones, Marín, oriundo de Tablazo, San Juan del Cesar, plasmó historias sobre su tierra, el amor por su familia y amigos, así como su ferviente deseo de defender a los más desfavorecidos, dejando letras que resuenan en cada rincón del mundo musical.
“Aunque físicamente no esté entre nosotros, su huella extraordinaria nunca se borrará. Han pasado 25 años desde su ausencia, pero su capacidad para convertir la cotidianidad en poesía perdura”, afirmó Manuel Rangel, secretario de Cultura del Departamento. “Sus canciones son obras de arte que han viajado por el mundo, y por eso, desde el Gobierno del Cesar hacemos este homenaje, reconociendo que su obra es un cúmulo de relatos que seguirá presente en el Centro Cultural de la Música Vallenata”.
NOSTALGIA Y LEGADO
Al compás de su música, cada nota interpretada por sus hijos, Deimer, Juan Pablo, Nandito y Shely Marín, evocó el sentimiento y la gracia con que este Rey de la Canción Inédita convirtió sus ideales en melodías. “Mi padre siempre quiso ser escuchado; su vida fue una lucha, y su sensibilidad lo llevó a crear grandes obras. A pesar de las limitaciones, se hizo grande”, compartió Juan Pablo, mientras interpretaba ‘La Creciente’ y ‘La Ley del Embudo’.
Shely Marín, una de sus siete ‘muchachitas’, envolvió al público con una interpretación de la canción que su padre compuso para ellas, describiendo el amor paternal y el paso del tiempo. “Mis muchachitas es un himno al amor más puro. Después de 25 años, lloro al cantarla, y hoy tengo el placer de hacerlo”, confesó entre lágrimas.
Deimer Marín, con su carácter animado, compartió anécdotas de su padre, poniendo a todos a corear canciones como ‘La Bola e candela’ y ‘Condolerte’. “Agradezco al Gobierno del Cesar por rendirle este tributo a mi padre. En nombre de mis hermanos y de San Juan, muchas gracias”, expresó.
Hernando ‘Nandito’ Marín también resaltó la importancia de crear espacios que enriquezcan la cultura para las nuevas generaciones. “Mi padre transmitió paz con sus composiciones; su legado es un orgullo y una responsabilidad para nosotros”, indicó.
Este homenaje fue parte del Laboratorio Abierto Multicultural (LAM), una iniciativa de la Gobernación del Cesar anunciada por la gobernadora Elvia Milena Sanjuan, que busca llevar las artes y la cultura a los espacios públicos de manera permanente, consolidando al Parque de la Vida como el principal escenario cultural de Valledupar. Así, la memoria de Nando Marín sigue viva, resonando en el corazón de quienes lo admiran y valoran su legado.