¡Alianza FC se mete entre los ocho! Triunfo 2-0 y Valledupar sueña con la clasificación
🪗⚽¡LOS ‘VALDUPARENSES’ HACEN RESPETAR SU CASA Y SE METEN AL GRUPO DE LOS OCHO! @AlianzaFc_ofic se impuso 2-0 ante @BCHICOFCOFICIAL en la jornada 19 de #LALIGAxWIN y sumó tres puntos claves.
🧐Con el doblete de Carlos Lucumí, Alianza se ubica en la séptima posición con 29… pic.twitter.com/XVtYXH1U72
— Win Sports (@WinSportsTV) November 9, 2025
La tarde noche en el Armando Maestre Pavajeau fue pura adrenalina. Alianza FC cumplió, respondió a su gente y venció 2-0 a Boyacá Chicó en un partido cargado de tensión y esperanza. Era ganar o quedarse mirando a los demás desde afuera, y el equipo vallenato eligió escribir su propia historia en la Fecha 19 del torneo clausura de la Liga Dimayor.
Desde el inicio, el equipo mostró carácter. Jugó con garra, empujado por una hinchada que no dejó de creer y que transformó el estadio en una caldera emocional. Alianza necesitaba ganar para meterse entre los ocho, y lo hizo. Sin especular. Sin miedo.
El desahogo llegó al minuto 77: penal, respiración contenida, y el goleador tomó la responsabilidad. Definición fría, potente, impecable. Gol y explosión en las tribunas. Valledupar se sacudió de encima los nervios con un grito que retumbó en la noche.
Pero el equipo no se conformó. En tiempo agregado, al 97, llegó el golpe definitivo: el 2-0 que aseguró tres puntos gigantes y dejó sin reacción a Boyacá Chicó. Ese segundo gol fue mucho más que un cierre de partido. Fue un mensaje: Alianza no está aquí por casualidad, está para competir.
Con este resultado, el cuadro vallenato entró en el selecto grupo de los ocho que avanzan a la siguiente fase. Y ahora, el destino tiene otro capítulo abierto: si Santa Fe no suma frente al Deportivo Cali, los bogotanos quedarían virtualmente eliminados y Alianza obtendría la primera oportunidad real de clasificación. El sueño es palpable. Falta un paso, pero este equipo está mostrando el carácter que exige el fútbol grande.
Valledupar tiene motivos para creer. Y esta noche, el Armando Maestre lo dejó claro: aquí también se sabe hacer historia.